Lágrimas de papel

Lágrimas de papel, lágrimas de escalera,
lágrimas que esperan pues yacen cautivas del momento.
Lágrimas que hoy se ahogan en la noche,
lágrimas de incomprensión inútil e inexistencia vacía.
Lágrimas por una vida que un día se irá,
sin avisar, dejando atrás un sabor amargo
por tantas horas de sufrimiento innecesario.

Triste… Dicen que estoy triste.

Porque a veces la vida te atrapa con sus telarañas, vestidas de humo para atraerte y después, cuando caes en ellas cuesta salir. Porque la presunción de inocencia ya no existe, se desbanca cada día cuando los arrebatos de ignorancia te chillan y tú te quedas absorto, sin entender el por qué. Porque se ha perdido el respeto por la persona, porque ya sirve el “a cualquier coste” para conseguir la nada personalizada. Porque no se piensa antes de hablar y se sueltan sandeces que no siempre vienen a cuento y que tampoco responden a una verdad objetiva que valorar.

Calma, falta calma… Y serenidad. Falta la crítica constructiva, la valoración del esfuerzo realizado y el resultado obtenido. Tiempos convulsos de cambio y comportamientos extremos. Momentos de destrucción de todos los valores más internos y que plantean tomar decisiones precipitadas, pero racionalmente consistentes con lo que el corazón siente. Que cese el sufrimiento baldío y quede el ánimo de mejora, la superación y la tenacidad del que quiere aprender cada día. Que la vida no sea una carrera arrastrada, cueste lo que cueste, sino una maratón preparada, en la que no podemos darlo todo en el primer kilómetro sino que hemos de dosificar las fuerzas. La vida es un camino de desgaste, pero hemos de poder llegar a su meta dignamente y, en esta metáfora, cuanto más tarde mejor.

Altas horas de la madrugada, esperando, con los ojos cansados, discutiendo sobre trabajo. Muy triste… pues no depende de mí quedar libre y descansar. Aunque aún, creo que sirve para algo… Que se aporta algo.

*   *   *   *   *   *   *   *   *   *   *   *   *   *   *

Ahora, ya de día, a pesar de que el sueño llama a la puerta, aún quedan fuerzas para soñar que en unas horas esto habrá pasado y quedará la necesidad de olvidarse de todo y encontrarme contigo, mi yo más profundo, que habrá aprendido que no sirve quejarse sino aceptar el momento o luchar por lo que se quiere. Porque pensando y pensando pasan las horas y quizás, cuando se actúa, ya sea tarde para vivir…

soledad

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s