Afortunado trabajador vs. felicidad de trabajar

Hace tiempo que no me detengo en el aspecto laboral. Lo cierto es que no por falta de ganas o de motivos o de cuestiones por compartir. Es más por la pereza de desenterrar una realidad que por desgracia para unos y fortuna para otros… a casi ninguno le da los momentos de felicidad que podría.

Trabajo, o lo que es lo mismo, ocupación retribuida. Crisis. Generaciones perdidas y juventud que ni estudia ni trabaja. Y mayores que ven la puerta abierta a la pre-jubilación sin más derecho que acatarla. Unos condenados a sobrevivir con los antecesores o emigrar en busca de un futuro mejor. Otros agobiados por mantener una vida digna y cuidar de los suyos lo que les resta de vida.

Afortunados sí. Muchos somos los que a mi alrededor gozamos de ese lujo llamado trabajo. Afortunados sí, ¿pero cuánto? Pues como ayer me decía un amigo es triste que el sitio donde pasas la mayor parte de tu tiempo puedas llegar a verlo tan sólo como tu fuente de ingresos recurrente. Única y exclusivamente fuente de ingresos, y punto. Es muy triste que ése sea el sentido de una vida… vivir para trabajar.

A veces por más que lo intento no consigo encontrar ese plus de motivación para cambiar el día gris de una persona querida por este motivo. A veces sólo me propongo conseguir una sonrisa amplia que le recuerde que la vida es mucho más que eso. Y es que cuando ves una película como Lo imposible reflexionas sobre lo que es verdaderamente importante. Y entonces, aún me quedan menos ganas de mantener una sociedad capitalista, que se mantiene por el esfuerzo mal recompensado de unos pocos entregados, responsables y comprometidos. Pero no me rindo, ni desconfío de ellos, porque poco a poco empiezan a ver una luz que les anima a emanciparse lejos de su zona de confort, lejos de aquello que hoy les ata (diría mejor nos ata) pero que no llena más que horas de desengaños. Si no fuera por las personas que nos rodean y que nos dejan su hombro para consolarnos… la fortuna nos habría llevado ya a otra mejor vida.

Tener trabajo hoy parece un lujo del que muchos creemos que se puede prescindir. Pues ese lujo va dejando un rastro de salud perdida, de noches en vela y enfados sin sentido que nos llevan al límite de las fuerzas en más de una ocasión. Y es que somos hombres, tozudos y cuántas veces ciegos por no saber parar a pensar lo que más nos interesa, lo que queremos, lo que no es sólo inmediatez. No sé si es casualidad o es el destino que mueve nuestros hilos para que caigamos en más de una ocasión en el agujero de la desesperación para que consigamos cambiar nuestros pasos. No sé si es necesario llegar al borde del precipicio para tomar una decisión o muchas pequeñas decisiones que reorienten nuestra vida. Tiendo a pensar que hay muy pocos elegidos que no llegan a este punto. El resto, torpes y cabezotas, tenemos que sufrir un poco más de la cuenta para ver que la vida son miles de colores, pero sólo nosotros podemos decidir si queremos ponerlos en nuestra realidad.

Y es que, a veces la realidad tiene que dar un giro inesperado y colocarnos en una situación imposible para que olvidemos las pequeñeces del día a día y sepamos que lo realmente importante está en otro lugar. Por eso he elegido la película Lo imposible, porque en un segundo pasamos de una conversación sobre el trabajo y la posibilidad de que alguien sea despedido a tener que preocuparnos por la supervivencia de una familia y por el deseo de estar unidos. Hay que saber aceptar el desafío que en cada momento se nos plantea y no procrastinar una decisión trascendental de nuestra historia, aquella que hacemos cada día.

cruzar_fronteraSi alguna vez has pensado que tu trabajo no llena tu vida, no te desesperes. Párate, busca dentro de ti qué es lo que llenaría, qué es lo que más deseas hacer y no te rindas por encontrar la respuesta. Las grandes respuestas llegarán cuando menos lo esperes. Así que lucha por sacar tiempo para perseguir el silencio que te rebele lo que quieres saber. Escucha tu voz interior y déjala hablarte al corazón. No temas dar un paso al frente y cruzar la frontera entre la seguridad actual y un futuro incierto que deseas. No hace falta que la vida nos ponga en una situación drástica para saber valorar que a veces es necesario un giro para seguir los sueños, para alcanzar una meta, para ser quien queremos ser… Al fin y al cabo, para ser felices.

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2 pensamientos en “Afortunado trabajador vs. felicidad de trabajar

  1. sirah dice:

    Me parece que debes ser una persona maravillosa, muy evolucionada. Gracias por esta entrada. Yo en mi blog he reflexionado mucho sobre este tema y me apasiona, cuando las personas llegaremos a poder liberarnos de la esclavitud del trabajo no elegido para poder elegir un trabajo que nos haga libres. Felicidades:)

    • esfelicidad dice:

      Gracias por tu comentario. No sé si aún soy una persona maravillosa, pero sé que es lo que quiero ser. Ojalá que mis escritos sirvan a muchos para pensar, para ver sus logros o para compartir pensamientos y experiencias. Y dado que el trabajo es necesario, ojalá que cada persona sea capaz de abrir los ojos y decirse a sí mismo que es feliz con lo que hace porque entonces el mundo será mucho mejor.

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