Yo, libre. Un viaje al instante presente (1)

“No dejes pasar este instante, no porque no vaya a repetirse,
sino porque no tiene sentido continuar posponiendo tu libertad.”

Yo, libre. Un viaje al instante presente, película de David del Rosario

La vida te sorprende a veces dejando ante ti verdades con simples gestos, con palabras sinceras, con pequeños detalles que marcan la diferencia. Y sólo cuando el alma está serena, intuitiva, receptiva, es capaz de ver más allá, de observar y fijarse en aquello que siempre había tenido delante pero había pasado desapercibido.

En la vida, la sencillez de espíritu, la entrega y la aceptación incondicional pueden ser claves para aprender a vivir sin llevar consigo una maleta cargada con desavenencias, con desencuentros y disputas. Porque este tipo de vida es posible, es real, y es la que nos ayudará a tener una calidad de vida mejor y a propagarlo a nuestro alrededor para que brille la alegría, la ilusión y la felicidad.

Es en esos momentos en que tu espíritu está más sosegado que aparece ante ti una voz que te habla y te entiende y tú también entiendes y compartes tu mensaje. Así pasó con la película de David del Rosario a la que aquí me refiero y por la cual les doy mi más sincera enhorabuena: Yo, libre. Un viaje al instante presente. Un encuentro con una verdad que así contada quizás sorprende, pero que te ayuda a ver lo equivocado que estás cuando dejas pasar el momento presente sin ni siquiera luchar por vivirlo, por estar en él, por no dejarlo pasar.

Como dice Sergi Torres en la película: “La vida siempre está en su máximo esplendor.” Hemos de aceptar (más bien entenderlo y aceptarlo como verdad) que cualquier momento es maravilloso y por ello ser consciente del presente es lo mejor que podemos hacer. Procrastinar nuestro presente, nuestros pasos ni ayudan ni nos hacen bien. Únicamente sirve para hacernos presos de nosotros mismos y desechar la libertad que por naturaleza nos corresponde.

Y ahí sigo abriéndome y sigo sintiendo. Y esa emoción va llevándome a dentro, a dentro, a dentro. Cuando empecemos a ver lo hermoso que es sentir, lo hermoso que es sufrir… ¿Cómo? Sí, sí, sufrir, por qué. Porque ese sufrimiento ya está ahí, siéntelo, vívelo. Nuestra vida será otra cosa completamente distinta. El amor tal cual aún no conocemos, hará acto de presencia. Porque cuando nosotros hemos aprendido todo lo que nos tiene que enseñar el sufrimiento, el sufrimiento ya no tiene sentido y desaparece.

Las reservas que tenemos con nosotros mismos, la represión que nos imponemos por el qué dirán, por aceptar unas reglas establecidas y seguir al rebaño. Todo aquellos que interiorizamos sin más va generando una bomba interna que algún día explotará porque no lo hemos digerido. Por ello, necesito abrirme, abrirme a eso que está dentro para empezar a desmenuzarlo y sentirlo… vivirlo. Entonces todo se equilibrará y estaremos preparados para vivir las emociones.

Es hermoso poder compartir conversación con alguien sobre esto y que te entienda, que te ayude a ver allí donde tus ojos están ciegos o no alcanzan a ver. Es hermoso encontrar lazos que tejan una red de amistad y afecto que ponga color a la vida.

Hoy  descubrí varios lazos más que unir en mi red para crecer y seguir caminando hacia el interior. Hoy voy a volar, a navegar por mis mares porque sopla viento a favor. Hoy hay que abrir las velas y estar preparado para recoger la brisa que la vida nos envía para surcar sus olas y perdernos (o encontrarnos con ella) en su inmensidad.

navegando_dos_barcos_a_favor

                           Hoy voy a soñar de nuevo
                           con mis alas de papel
                           y mis ganas de volar.

                           Hoy reviviré mi sueño.
                           Lo que importa es esperar
                           a que sople el viento a favor.

                           Hoy voy a volar
                           con mis alas de papel.
                           Tengo que esperar
                           a que sople el viento a favor.

                           Hoy voy a soñar despierto.
                           Necesito respirar
                           y dejarlo todo atrás.

                           Hoy conseguiré mi sueño.
                           Lo que importa es esperar
                           a que sople el viento a favor.

                           Hoy voy a volar
                           con mis alas de papel.
                           Tengo que esperar
                           a que sople el viento a favor.

Alas, de Exit

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