La vida sólo dura un rato…

La vida sólo dura un rato… y es lo que tengo para estar contigo.

Camino de los treinta y cinco, la vida pretende dar un salto al frente, rescatando aquello que estaba en lo más profundo, pero que forma parte de mí. Cuesta no sonreír. Cuesta que no brillen los ojos. Cuesta ocultar la felicidad. Cuesta no pensar en todo lo que has movido dentro de mí.

En otra época me daría vértigo pensarlo. Ahora, lo cierto es que aporta una energía poderosa a la vez que calmada y una visión clara de lo que es importante y lo que no lo es.

Vivimos la vida en automático. Pensamos y sentimos con la mente y no nos dejamos sorprender. Renegamos a veces de todo lo bueno que nos llega porque nos hemos acostumbrado al dolor, a las quejas, a la negación de lo que somos y lo que aspiramos a ser nos parece una utopía tal que sólo es visible en sueños… esos sueños que ya no se sueñan nunca.

Conmigo has tocado hueso. Seré una incomprendida si eso consigue que mi mente y mi corazón convivan armónicos en la alegría y la tristeza. Soñaré que es posible ser libre y que esta vida merece la pena vivirla más allá de las apariencias, ignorando el qué dirán, amando con el corazón y haciendo que lo material sea un acompañante de última fila, no una obsesión principal.

Aún es pronto para que comprendas qué ha pasado en mi camino cuando el tuyo apareció. No hay palabras para explicarlo, pero sí miradas que reflejen el alma y la desnuden. No tengas miedo en descubrirlo, tómate tu tiempo y sé libre de descubrir que el amor no siempre hace ese daño que viviste tiempo atrás. Que es posible amar, dar y recibir… Y ser feliz.

El sólo hecho de habernos conocido, me hace feliz.
Y estaré feliz el tiempo que tenga el placer de tu compañía, así sean diez minutos, siete semanas, dos años o treinta años…

 

Algo lo que me invade,
todo viene de dentro.
Nunca lo que me sacie,
siempre quiero lobo hambriento.
Todo me queda grande
para no estar contigo.
Sabes, quisiera darte
siempre un poco más de lo que te pido.

Sabes que soñaré,
si no estás, que  me despierto contigo.
Sabes que quiero más,
no sé vivir sólo con cinco sentidos.
Este mar cada vez guarda más barcos hundidos.

Tú eres aire, yo papel,
donde vayas yo me iré.
Si me quedo a oscuras,
luz de la locura, ven y alúmbrame.

Alguien dijo alguna vez
por la boca vive el pez
y yo lo estoy diciendo,
te lo estoy diciendo otra vez

Dime por qué preguntas
cuánto te he echado de menos
si en cada canción que escribo, corazón,
eres tú el acento.
No quiero estrella errante,
no quiero ver la aurora,
quiero mirar tus ojos del color de la coca-cola.

Sabes que soñaré
si no estás que me despierto contigo.
Sabes que quiero más,
no sé vivir sólo con cinco sentidos.
Este mar cada vez guarda más  barcos hundidos.

No estás conmigo siempre que te canto,
yo hago canciones para estar contigo
porque escribo igual que sangro,
porque sangro todo lo que escribo.
Me he dado cuenta cada vez que canto
que si no canto no sé lo que digo.

La pena está bailando con el llanto
y cuando quiera bailará conmigo.
La vida apenas sólo dura un rato
y es lo que tengo para estar contigo,
para decirte lo que nunca canto,
para cantarte lo que nunca digo.

Por la boca vive el pez, de Fito y los Fitipaldis

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Un pensamiento en “La vida sólo dura un rato…

  1. jvilaro dice:

    Precioso como.siempre

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